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3 de diciembre de 2011

Steve Jobs

Escrito por Jorge Aurrecochea. Uruguay.



Apple ha perdido a un genio visionario y creativo y el mundo ha perdido a un asombroso ser humano" anunciaba el sitio web de Apple. El 5 de octubre quedará guardada en la mente de millones de personas. Esa tarde partió de este mundo Steve Jobs, un ser humano que marcó un hito y se convitirtió en ícono de esta era. Terminó con un trágico desenlace su batalla contra el cáncer de páncreas, esta enfermedad tan cruel se llevó a uno de los seres más impactantes de los últimos años

El mundo quedó en shock ante este hecho, la persona que cambió nuestra forma de comunicarnos, de realizar llamadas, enviar mensajes, de leer el diario... ha partido. Las redes sociales hicieron eco de la noticia, y cadenas de todo el mundo lo anunciaron en las tapas principales, entre tantos estados y Tweets, leí uno que me marcó mucho que decía “la historia de la humanidad estuvo marcada por 3 manzanas, la de Adan, la de Newton y la de Apple”

“Si vives cada día como si fuera el último, algún día acertarás... Cada día me miro al espejo como si fuera el último”, dijo en 2005 en un discurso de graduación en la Universidad de Stanford que muchos hemos visto en Youtube. Esta frase retumba en mi mente y en mi corazón esperando al igual que tantos emprendedores y empresarios de nuestro querido continente, poder concretar nuestros sueños y anhelos.

“Acordarme de que voy a morir pronto me ayuda a tomar las decisiones...Acordarse de que vas a morir es la mejor manera de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo, no hay razón para que no sigas tu corazón...Tu tiempo es limitado, no lo desprecies”, dijo.

“Todos tenemos un corto período de tiempo en la tierra. Probablemente sólo tengamos la oportunidad de hacer unas pocas cosas realmente grandes y de hacerlas bien. Ninguno de nosotros tiene una idea de cuánto vamos a estar aquí y yo tampoco, pero siento que tengo que conseguir muchas de estas cosas mientras sea joven”

Steve Jobs

Las repercusiones de su partida

“Es muy poco habitual encontrar a alguien en el mundo que tenga el impacto profundo que Steve ha tenido, con efectos que se sentirán durante muchas generaciones”, dijo Bill Gates, su rival en Microsoft, en un comunicado.

La Casa Blanca no estuvo fuera de condolencias, “Era lo suficientemente valiente para pensar diferente, lo suficientemente atrevido para creer que podía cambiar el mundo, y lo suficientemente talentoso para hacerlo”, aseguraron Barack y Michelle Obama en un comunicado.

“A Steve le gustaba decir que vivía cada día como si fuera el último. Y gracias a que lo hizo, transformó nuestras vidas, redefinió industrias enteras, y consiguió algo muy raro en la historia humana: cambió la manera en cada uno de nosotros ve el mundo”, dice la declaración de los Obama, que envían sus condolencias no sólo a su familia, sino también “a aquellos que lo amaban”.

Entre los que han vivido los cambios está Rupert Murdoch, el jefe del imperio mediático americano-británico-australiano. “Steve Jobs fue simplemente el mejor consejero delegado de su generación. Aunque estoy muy triste por su muerte, recuerdo el espectacular impacto que ha tenido al revolucionar la manera en que la gente consume medios de comunicación y entretenimiento”.

Para todos aquellos que trabajamos en el mundo del Marketing y de la publicidad siempre tuvimos esa “sana envidia” por sus productos, sus campañas y su gran carisma para transmirtir ideas, conocimientos y emociones. Alguien que nos provocó a todos a “pensar diferente” (Think Different) relacionando constantemente el arte y los negocios. Steve Jobs apostó por respaldar grandes productos con publicidad creativa que revolución el mercado publicitario, una importante inversión convirtiendose en una de las empresas con mayor inversión de USA y venta al por menor con sus Apple Store que brindar un servicio elegante y personalizado.

Las repercusiones siguen y seguirán en el corazón de millones de usuarios de Apple y también en todos aquellos que hemos aprendido a la distancia, observando y siguiendo su obra desde un diario, la tv, internet... aprendiendo de sus luchas, de su ingenio

Obviamente se seguirán escribiendo artículos, libros y hasta películas de este GENIO, yo simplemente en este artículo decido recordar a esa persona apasionada por su trabajo, ingeniosa y convencido de lo que hacia, una persona que aprovecho al máximo cada oportunidad y cada crisis...

Simplemente

Thanks Steve!

3 de octubre de 2011

La formación: enemiga de las crisis.



Escrito por Fran Carrillo Guerrero.
La Fábrica de discursos



Una vez, cierto experto en Coaching Executive, a la salida de un curso que impartimos mano a mano sobre oratoria política y tras detallarle del precio excesivo de algunas formaciones recibidas con anterioridad, me comentó: “Fran, no te preguntes cuánto cuesta la formación. Pregúntate cuánto te costará en la vida no tenerla”.

Esta respuesta, que tanto me hizo pensar entonces, debería resonar en la mente de todo emprendedor que se precie de serlo. Porque estas palabras resumen en líneas generales el paisaje empresarial que impera en el mundo. Aquellos que han optado por encontrar oportunidades y cambio en la crisis han desarrollado estrategias formativas que les van a permitir (o les están permitiendo) afrontar con mayores garantías su futuro más inmediato. Poseerán un valor añadido decisivo para la evaluación de esas empresas que ya no buscan lo mismo. Y lo mismo cabe decir de organizaciones que han aceptado el reto de la crisis. Otras, por el contrario, permanecen estancadas en la perplejidad de la excelencia engañosa, esa que nos hace parecer líderes en lo que hacemos, hasta que nuestro liderazgo comience a menguar tanto que finalmente desaparece, y con él la tan cacareada excelencia de la que presumíamos no hace tanto. Por eso reinventarse profesionalmente (también en lo personal, más importante si cabe) es requisito sine qua non para liderar con éxito los próximos proyectos laborales que afrontemos. Y esa reinvención pasa inexcusablemente por la formación.

El término formación viene del latín formatio, que significa dar una configuración o forma a algo o alguien. Si nuestra organización posee determinados valores, principios y objetivos que deben ser replanteados, reformulados (que no reformados) o retocados, es decir, reconfigurados, el proceso conlleva una capacitación extra que sólo vendrá de mano de conocimiento extra, excelente y exquisito para los fines que queramos alcanzar. Por ejemplo, en las formaciones que un servidor imparte para mejorar la oratoria y el discurso de sus amigos y socios, insisto en cinco principios básicos:

1)      No hay liderazgo sin conocimiento. Y puesto que el liderazgo debe ser global (desde el jefe hasta el último empleado), el conocimiento también debe serlo.
2)      Lo que no se comunica, no existe. Es decir, podemos diseñar un producto perfecto, que si no ensamblamos el discurso adecuado para proceder a su venta efectiva, no sirve de nada. Debemos comunicar lo que hacemos, y comunicarlo bien, con éxito y eficacia persuasiva.
3)      El aprendizaje es un eslabón más de la cadena de la formación. Los otros dos eslabones mágicos son la amistad, entendida como alianza y empatía establecida entre socios y clientes para remar juntos en la misma dirección: el objetivo final, y atrevimiento, que viene a ser el riesgo que debemos tomar para salir de la zona de confort y aventurarnos a creer en lo posible: que nuestro talento tendrá recompensa si lo respetamos con el esfuerzo añadido.
4)      La oratoria es una herramienta más en el camino imprescindible de la superación personal. No es ni mejor ni peor que otras como la conducta, la humildad, la creatividad o el carácter innovador, pero sí es la que estructura y reúne a todas ellas en el mismo cofre de la superación. Es una herramienta de vida.
5)      El discurso no es el inicio ni el final de nuestro camino como oradores. Es el camino en sí. Un trayecto por el sendero de la felicidad que nos hace mejores personas si edificamos emociones a través de la sonrisa, si cambiamos hábitos mediante la transmisión de percepciones positivas y si generamos talento por la puesta en conocimiento de todos los que nos rodean del mejor tesoro que podemos poseer: nuestro magisterio en aquello que profesamos y que adquirimos gracias a la formación continuamente recibida.

Por ello, al formarnos como profesionales y desarrollarnos como personas nos diferenciamos, ese requisito indispensable para poder competir al menos en igualdad de talento (aptitud) y compromiso (actitud). Porque la formación no debe ser una meta, puesto que debemos seguir caminando siempre, aunque debe haber objetivos en cada cota de trayecto alcanzada.

En España y en la mayor parte de Latinoamérica aún no hay un compromiso serio con el desarrollo de las organizaciones ni de nuestra marca personal. En ambos hemisferios tenemos un cierto déficit a la hora de vender y comunicar nuestro producto, sencillamente porque no hay una política de compromiso con el entrenamiento y la formación de habilidades esenciales. No sabemos, así de simple. En el caso de la comunicación, exportamos aquello que somos, no aquello que queremos ser. Esto último requiere de metodología precisa. Como afirma certeramente Juan Carlos Cubeiro, el gran referente del liderazgo y desarrollo de talento en España, “Comunicamos lo que somos, y valemos lo que comunicamos… Sin embargo, no nos ponemos en valor como debiéramos”. El cambio y el liderazgo pasa por las alianzas, el trabajo en equipo y la venta efectiva de lo que hacemos de forma diferente a como lo veníamos haciendo. Concluye Cubeiro, “por otra parte compañías punteras, innovadoras, a nivel mundial, apuestan por “ser un equipo”, el liderazgo de verdad y el coaching. Sí, hay ganadores y perdedores”. Más claro, imposible.

Si queremos ser un referente en el futuro, si queremos que nos escuchen, que nos aplaudan, que sepan de nosotros, que nos sigan. Si queremos aportar cambios al mundo…Empecemos por cambiar nosotros y nuestras organizaciones. Sellemos un compromiso con nuestro talento y un pacto de lealtad con nuestras legítimas y sanas ambiciones. Ese el objetivo de toda formación. Esa debería ser nuestra verdadera meta.

30 de mayo de 2011

Un replanteo del éxito.

Escrito por el Dr. Daniel Fernando Peiró

Costa Rica.

“Un Replanteo del Exito”

Autor: Dr. Daniel Fernando Peiró

(Artículo extraido del Libro impreso “Siete Mentiras Anti-Exito... Rompiendo Mitos, Mayo 2011)
Derechos Reservados

En este mundo actual en el que vivimos, se hace mucho énfasis en tener “Exito”. Se le ha atribuido – incluso – una estrecha relación con el mundo de los “negocios”.

En el diccionario de la Real Academia Española, podemos verificar esta vinculación:

1. m. Resultado feliz de un negocio, actuación, etc.

2. m. Buena aceptación que tiene alguien o algo.

3. m. p. us. Fin o terminación de un negocio o asunto.

Con sólo que Usted lea esta definición del diccionario más respetado de la lengua española, podrá apreciar que no se define con profundidad el concepto de “éxito”. Esto se debe a que – como humanidad - fuimos desvirtuando nuestro lenguaje hasta matar sus genuinos significados. En esta definición, el “éxito” se centra en dos puntos:

- Una relación íntima con el “negocio”.

- y el grado de aceptación o aprobación que una persona ha logrado sobre su entorno o grupo de influencia.

Quinientos años antes del nacimiento de Cristo, ya decía el dramaturgo griego Aiskhúlos (conocido como Esquilo): “A los ojos de los hombres, el éxito es un dios”.

La palabra “Éxito” oculta su “verdadero significado” o “definición esencial” en su origen etimológico; que nos permite ir más allá de las creencias actuales que existen al respecto.

Cuando Usted llega a destino luego de un viaje en avión, al salir del aeropuerto encuentra un cartel que dice “EXIT”. Ésta es una palabra sajona o del idioma inglés que tiene la misma raíz etimológica latina de la palabra “Éxito”. Ambos vocablos (del inglés y del latín) significan “Salida”.

Desde este punto de vista, podemos decir que Usted es exitoso cada vez que “sale” de una determinada situación.

Usted es exitoso por naturaleza esencial, porque siempre estará saliendo de permanentes sucesos en el transcurso de su vida, en TODAS las áreas de su existencia.

“Exitoso” es aquel ser humano que ha salido de sus adversidades fortalecido y que es leal a sus valores correctos o superiores.

Puedo decir también, que el éxito y el triunfo están ligados entre sí, ya que la palabra “Triunfo”, desde su origen etimológico, proviene del griego “Triunfus” y tiene por significado “Entrada Victoriosa”.

Entonces, “exitoso” es aquel ser humano que ha entrado victorioso o “triunfante” a un nuevo estado de existencia, pleno de sabiduría interior.

Es decir, una persona verdaderamente exitosa es aquella que sale de una determinada situación, con el trofeo del aprendizaje que ha recibido de los sucesos experimentados en su vida, ingresando triunfante a otro estado de consciencia mayor, al que poseía antes de aquellos sucesos o circunstancias.

Como si fuere obviedad, parece ser que del “otro lado” del éxito, se encuentra el temido “fracaso”. Diría que la mayoría de las personas en el mundo hacen este contraste Éxito/Fracaso, como si fuesen puntos opuestos.

Desde mi visión particular, aporto que el fracaso conlleva en si mismo una enseñanza que se esconde detrás de su velo. Al igual que el Éxito, como “Salida”.

Ciertamente es que el fracaso es lo que nos hace alanzar el éxito, por lo que nada de opuesto hay en entre estos dos conceptos, si comprendiéramos a cabalidad que son coexistentes el uno con el otro.

No conozco a nadie que haya alcanzado algún tipo de éxito, si no es por medio del aprendizaje recibido de la suma de fracasos experimentados.

Defiendo el concepto “fracaso”, encontramos en el diccionario de la Real Academia Española los siguientes significados atribuidos:

1. m. Malogro, resultado adverso de una empresa o negocio.

2. m. Suceso lastimoso, inopinado y funesto.

3. m. Caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento.


Ahora bien, ¿acaso no estamos hablando también de un “éxito” tácito que existe a un paso del fracaso?

El éxito es, precisamente, la capacidad de “salir” de las caídas, ruinas o adversidades y de extraer la sabiduría que se esconde detrás de estos sucesos difíciles, en apariencia.

El escritor y publicista americano Elbert Hubbard (1.856 – 1.915), manifestó que “Un fracasado es un hombre que ha cometido un error, pero que no es capaz de convertirlo en experiencia”.

Tal vez usted se ha dado cuenta que es muy coherente lo que le expreso. El Fracaso y el Éxito son consecuentes; siguen una dinámica necesaria de aprendizaje por experiencia y razonamiento.

Tal vez muchas personas deseen alcanzar el éxito, y creen que alcanzarlo sea posible, sin pasar por fracasos previos. Estas personas son aquellas que terminan abrazando la mediocridad. ¡Que no le quepa a Usted ninguna duda de ello!

En el libro “Valores”, la Dra. Adriana Mora Hamblin expresa que “El éxito está íntimamente ligado al ser no al tener… Exitosa es aquella persona, la cual ha aprendido a vivir alejada del egoísmo, el odio, la envidia, el chisme, la injusticia, la pereza, la crítica destructiva y ha hecho del amor y de los valores morales su consigna. Y que cuando se acuesta a dormir por las noches, lo hace con la conciencia tranquila y con la satisfacción de haber dado lo mejor de sí”.

Pues bien, con este nuevo paradigma de “Éxito” que le he planteado, expreso que las “Mentiras ANTI-ÉXITO” son todas aquellas creencias y pautas saboteadoras que la sociedad ha concebido y que, de tanto repetirlas, se han convertido en acervos culturales que establecieron firmes barreras a la fluidez natural del crecimiento humano; haciéndole creer a una gran mayoría individuos que son “verdades absolutas”, cuando en realidad son falsas creencias o paradigmas fantasmas, que hicieron de este mundo, un lugar casi sin sentido y sin coherencia.

Formúlese las siguientes preguntas:

- ¿Cuáles fueron aquellos momentos de éxito en mi vida?

- De los sucesos que he vivido, ¿cuáles de ellos me han dejado una enseñanza valiosa?

- ¿Me siento a gusto con las elecciones que he tenido en mi vida?

- ¿Supe canalizar estas elecciones personales hacia un sentido positivo, constructivo?

- ¿Qué es el éxito para mi?

- ¿En qué aspectos personales me siento exitoso?

- De los sucesos adversos que he experimentado, ¿Cuáles son los que me han dejado un sabor amargo y me siento como si nada he aprendido?

- ¿Siento que el éxito que tengo, hizo que algunas personas se alejen de mí? ¿Es esto éxito?

- ¿Comparto mi éxito con los demás?

Pasajes bíblicos recomendados:

Salmo 49:5

Salmo 121:8

Proverbios 12:21

Eclesiastés 7:14

Isaías 45:7

Dr. Daniel Fernando Peiró
Mentor en Liderazgo Integral y Escritor

Derechos Reservados

Web Oficial: www.danielfernandopeiro.com

¿Se parece su empresa a Cuasimodo?

Escrito por Tania López

Consultora en Markets & Minds.

Honduras


¿Se parece su empresa a Cuasimodo? Sea un artista cautivando a su mercado con estética y virtud.

Una de las atracciones de Francia, es la Catedral de Notre Dame, que ha presenciado gran parte de la historia de la ciudad de Paris. Así también giran en torno a ella, historias memorables como la de “Nuestra Señora de París”, que cuenta la historia de Cuasimodo, el campanero jorobado, sordo y con un solo ojo, escrita por Víctor Hugo en 1831.

Cuasimodo, era un hombre pequeño, robusto y grotesco, que vivía en dicha catedral apresado por Frollo, un magistrado malvado quien detestaba a los gitanos. La historia con un gran drama, relata cómo Esmeralda, una bailarina gitana deseada por Frollo, es secuestrada por Cuasimodo a solicitud de éste, y ante fallar el intento, mientras Cuasimodo era maltratado por la multitud, ella le muestra piedad al poner ofrecerle agua en la boca.

Él, nunca antes había sido tratado con humanidad y compasión, entonces, guarda lealtad hacia ella y además un amor escondido que lo lleva a procurar su protección durante toda la historia hasta morir ambos. Cuasimodo muestra durante el relato un gran corazón, dignidad, sentido del honor y heroísmo, en la que Víctor Hugo hace gala enfrentando lo sublime del “ser” ante lo grotesco del “parecer”.

Hay un dicho que dice: “No solo hay que ser, sino también parecer”, haciendo referencia a que las buenas cualidades de una persona o un lugar, no solo deben tenerse, sino hacer notar que se poseen. Así mismo las empresas que no dan a conocer sus atributos, no logran trascender con la misma velocidad y/o amplitud ante otras que si lo hacen dando a conocer lo bueno que ellos tienen.

La ventaja sobre Cuasimodo, es que usted como emprendedor puede crear su empresa disponiendo de su propia decisión para hacer de ella lo que quiere que ella sea. En muchos casos, el disponer de cómo luce físicamente, puede ser más sencillo, pero también el cómo actúa en la relación con las personas y la comunidad genera una percepción que positivamente puede estimularse con la cimentación de valores y principios que sincronicen a los colaboradores con la filosofía de la empresa, para que “si ve bonita por fuera, también lo sea por dentro”.

La belleza, la estética y la virtud, vienen siendo analizadas desde siglos atrás por los antiguos filósofos griegos, quienes realizaron disertaciones profundas sobre éstos tres aspectos. Veamos en qué consisten cómo nos pueden ser de utilidad para el éxito de sus emprendimientos:

Virtud es aquel poder interior que permite al hombre tomar y llevar a término las decisiones correctas en las situaciones más adversas para cambiarlas a su favor. El virtuoso es el que está en camino de ser sabio, porque sabe cómo llegar a sus metas sin pisar las de los otros, porque pone a los demás de su lado y los lleva a alcanzar un objetivo común. (Wikipedia, 2010)

Si lo nota, su empresa podría ser vista como “virtuosa” cuando en su quehacer cumple sus objetivos sin necesidad de utilizar recursos o estrategias que no sean honorables, y más bien pone a sus colaboradores y a la comunidad de su lado para lograr objetivos comunes.

Una virtud es una cualidad positiva de un ser, persona o cosa, y es, también, una de las herramientas más importantes para el exito.

¿Pero qué cualidades han sido calificadas como una virtud?, veamos las siguientes:

Sabiduría, para identificar las acciones correctas, saber cuándo realizarlas y cómo realizarlas.

Valor, para tomar estas acciones a pesar de las amenazas, y defender los ideales propios.

Autocontrol, para interactuar con los demás seres y ante las situaciones más adversas cuando estamos realizando lo que debemos hacer para lograr nuestros propios fines.

Justicia, para respetar las ideas de los demás, sin abandonar las nuestras, para compartir los frutos de nuestras acciones y ayudar a los otros a realizar las suyas. (Wikipedia, 2010)

En la empresa es fundamental contar con personas que denoten éstas cualidades y en la medida en que Usted y sus propios colaboradores las tengan o desarrollen, su empresa será según éste concepto cada vez más virtuosa, por tanto tendrá de su lado una poderosa herramienta para llegar a ser verdaderamente exitosa.

Una cosa deriva de la otra, si usted es sabio, tomará las decisiones oportunas, si usted es valiente, tendrá el coraje para enfrentar los desafíos que día a día se le presentan, si usted se sabe autocontrolar, podrá interactuar positivamente con los demás sin afectar a nadie, sino manteniendo estables sus emociones e inspirando a la acción en los momentos más difíciles; si usted es justo, tomará las decisiones oportunas de manera equilibrada y oportuna. Ante semejante balance y congruencia en el accionar, efectivamente no queda más que esperar el éxito se traduzca en el cumplimiento de los resultado esperados.

Los negocios se hacen entre personas y las personas conforman las empresas, una vez juntas, hacen una personalidad integral haciéndola más o menos virtuosa dependiendo de que tanto tengan sus colaboradores éstas cualidades y que tanto se sientan cómodos con la filosofía de la empresa. La virtud en el líder es aún más preponderante pues él es quien inspira a actuar a los demás y buscar cumplir los resultados que se han propuesto.

Con respecto a la belleza, dicen los estoicos griegos que la proporción o la falta de proporción en los miembros es belleza o fealdad. La escuela pitagórica vio una importante conexión entre las matemáticas y la belleza. En particular, notaron que los objetos que poseen simetría son más llamativos.

Con respecto a la belleza corporal y espiritual, dicen que la belleza del cuerpo está en proporción de las partes, el buen color y la buena condición física y que en cambio la mente está en armonía de las creencias y la consonancia de las virtudes. La belleza del cuerpo es la proporción de sus miembros dispuestos unos en relación con otros y con el todo: así también la belleza del alma es la proporción de la mente y de sus partes en relación con el todo y unas partes con otras. (Tatarkiewicz)

Analice: Si aplicamos lo que los antiguos griegos observaron, implicaría que su empresa debería ser proporcionalmente edificada y adecuada tanto en su forma estructural como en su forma administrativa, luciendo sana, limpia, ordenada, diseñada y organizada para su funcionamiento integral y coordinado. Por otra parte, la filosofía de la empresa ¡debe ser también proporcionada! El diseño y la ejecución de los procesos operativos, debe ser un flujo de acciones coherentes y coordinados entre lo que se planifica para lograr sus objetivos a corto y mediano plazo, con lo que se aspira en la visión y la misión, los principios y valores de la empresa.

Ahora bien, ¿cómo es que caben la estética y el arte en todo esto?

La estética es la rama de la filosofía que tiene por objeto el estudio de la esencia y la percepción de la belleza. Formalmente se le ha definido también como "ciencia que trata de la belleza de la teoría fundamental y filosófica del arte". (Wikipedia)

¿Cómo traducimos eso?

Primero desgranemos tres palabras clave:

La esencia viene del Latin: Ser o existir.

La Percepción: es lo que cada persona capta según su propia experiencia. Se define como un proceso nervioso que permite al organismo, a través de los sentidos, recibir, elaborar e interpretar la información proveniente de su entorno. Mediante este proceso el sujeto selecciona, organiza e interpreta los estímulos para formarse una imagen significativa y coherente del mundo. Eso significa que no todos los seres humanos percibimos igual, sino que reconocemos y seleccionamos la información de acuerdo a las necesidades particulares de cada quien, sus valores y expectativas.

Arte: Siguiendo con los griegos, según Cleantes, el arte es orden, es un conjunto y reunión de percepciones organizadas, a lo que Posidonio agregó que están las artes bajas que son las que se sirven de las manos para procurar medios de vida y que no hay pretención de adorno o virtud; las recreativas las que tienen como fin el placer de los ojos y oídos y las educativas o libres cuya preocupación es la virtud. (Tatarkiewicz)

Si lo aplicamos su negocio, la estética estudia cómo las personas de acuerdo a sus necesidades, impresiones emotivas y experiencias personales, captan de lo que ud les muestra que es: Su empresa tanto en lo que les ofrece como producto final, como en lo que les muestra su filosofía empresarial. Lo que hace con lo que dice ser debe ser coherente, debe enfocarse en el cliente y debe proponerles satisfactores que encajen con sus valores y expectativas, no para llenarlas, sino para superarlas de manera natural como producto de esa sincronía del ser con el parecer de su empresa.

Cuando en una empresa no hay coherencia, entre lo que dice ser y lo que hace, se produce una disonancia en las expectativas de lo que su mercado esperaba de ella y entonces eso lo hace ver poco simétrico y por tanto fea, dada la desproporción en la sensación del cliente y la entrega del satisfactor.

Si hay algo negativo que las empresas y algunos de sus mercadologos hacen, es generar una percepción más elevada de lo que entregarán, cuando no es cierto. La tristeza que embarga a un cliente insatisfecho, con la sensación de estafa, podría salirle más caro con el tiempo, pues la descompensación hará que su cliente comente muchas veces el suceso. Si hay fallas en los procesos, procure tener un plan B que aminore el impacto de lo que siente un cliente insatisfecho.

Ahora bien, si el problema de su empresa, se parece más al caso de Cuasimodo, en dónde su desproporción está en su parte estructural y /o visual, o sea lo que se ve, ya sea en su empresa o en sus productos, marcas, empaques etc, no pierda más tiempo y arréglelos para que ajuste más la proporción entre su filosofía empresarial y sus productos finales.

Veamos esto un poco más: Si usted tiene un bueno fondo empresarial, con un líder noble, colaboradores comprometidos y organizados para hacer fluir los procesos, pero que deja de lado aspectos relacionados con la forma en que se presentan las personas, la información de la empresa o como luce visualmente ella en su estructura o sus productos, su empresa aunque bella por dentro, tendería a parecerse a Cuasimodo. Si Usted dice hacer las cosas y genera una gran percepción en su mercado sobre lo que hace y no es cierto, también se parece a Cuasimodo pero a la inversa, porque no solo sería grotesco, sino frívolo y sin sentido, porque no se guiará por valores y principios que nuestro Cuasimodo original si tiene.

Concluyendo: Puede ser un auténtico artista para cautivar a su mercado, utilizando la estética en cualquier emprendimiento útil, mediante la práctica de la virtud en su empresa con sus respectivas cualidades de (sabiduría, valor, autocontrol y justicia), con una filosofía empresarial coherente y la belleza con la respectiva simetría entre la forma de presentarse y de hacer las cosas, (desde su planificación hasta su diseño, producción, ubicación, promoción y de satisfactores).

No le reste importancia a la filosofía empresarial y coordínela simétricamente con el quehacer de la empresa, si lo hace, seguramente irá generando en su mercado una sólida percepción de una ¡empresa de primera!

Fuentes:

Tatarkiewicz, W. (s.f.). Historia de la estética: La estética antigua. (G. Docs+, Editor) Recuperado el 10 de Octubre de 2010, de Historia de la estética: La estética antigua: http://books.google.hn/books?id=G93giJ6XrHcC&pg=PA196&lpg=PA196&dq=belleza,+estetica+y+virtud&source=bl&ots=Mze38endPA&sig=52k0HYKRSFvkrdsKdbtIQnrN1vw&hl=es&ei=4PmxTI3QGML48AaN6cScBA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&ved=0CBMQ6AEwAA#v=onepage&q&f=fal

Wikipedia. (s.f.). Historia de la belleza. Recuperado el 10 de 10 de 2010, de Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Belleza

Wikipedia. (s.f.). La Estética. Recuperado el 10 de 10 de 2010, de http://es.wikipedia.org/wiki/Est%C3%A9tica

Wikipedia. (10 de 10 de 2010). Wikipedia. Obtenido de La Virtud: http://es.wikipedia.org/wiki/Virtud

Imágenes:

lahuelladigital.com, taringa.net, quecrestavemos.blosgpot.com

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Los flashmobs

Escrito por Julio César Álvarez

Comunicación Alterna.

México.

Los flashmob

¿Herramientas de marketing?

Un flashmob es una acción organizada en la que un gran grupo de personas se reúne de repente en un lugar público, realiza algo inusual y luego se dispersa rápidamente.

Surgen en la década del 2000 como una consecuencia lógica al comienzo del uso de las redes sociales.

Una de las particularidades de estas «tribus temporales» es que no requieren contar con el apoyo de los mass media para comunicarse, coordinarse y actuar de manera conjunta, ya que su comunicación funciona a través de redes sociales virtuales.

De donde surge la idea

El fenómeno de los flashmobs comenzó con la publicación en octubre de 2002 del libro del sociólogo Howard Rheingold, “Smart Mobs: The Next Social Revolution”. En este libro el autor predecía que la gente usará las nuevas tecnologías de comunicación (Internet, teléfonos móviles) para autoorganización.

El primero de estos flashmobs ocurrió en 2003 organizado por Bill Wasik, editor de Harper's Magazine, como un experimento social. Pero fracaso, porque alguien filtro información sobre el evento.

El primer flashmob que tuvo éxito se realizó el 17 de junio de 2003 en Nueva York, EE.UU., en el departamento de ventas de Macy’s.

Para prevenir los problemas del primer intento, Wasik se reunió con los participantes en unos puntos de encuentro preliminares –cuatro bares de alrededores de Manhattan– donde fueron repartidas las instrucciones con la información sobre lo que iban a hacer y el lugar donde se realizará el evento justo antes del comienzo de éste.

Así, más de 100 personas subieron a la novena planta de Macy’s, donde se encontraba su departamento de alfombras y se reunieron alrededor de una alfombra carísima.

Cualquiera, a quien se acercara el dependiente de la tienda, le contestaba que ellos vivían juntos en un almacén de afueras de Nueva York, y que todos ellos han venido a comprar “La Alfombra de Amor”, ya que todas sus decisiones las tomaban en grupo.

Objetivos de un flashmob

El Flashmob utiliza el poder de convocatoria y complicidad que brindan las redes sociales para lograr un fin y, según el fin que se persiga, existen:

· FlashMob Políticos

· FlashMob de protesta

· FlashMob de Marketing

· FlashMob por ocio o diversión

Flasmobs de Marketing

El FlashMob de marketing se inserta dentro de las herramientas del Marketing de Guerrilla.

Por lo que quienes convocan, deben buscar lugar con alta conglomeración de personas; mientras más personas participen o vean la acción más efecto viral tendremos.

Parte del supuesto que fundamenta el uso de esta estrategia es que si participaste y se subió a Youtube, tú lo verás, lo compartirás o si fue un amigo, te darán ganas de verlo y comentarlo. Si pasaste por ahí, se lo contarás a alguien y te alegrará volver a ver el vídeo en Youtube.

Un círculo que no se cierra y que alcanza objetivos en las campañas de Marketing o para contribuir al desarrollo del Branding.

El costo de implementar un FlashMob puede ser muy inferior a de otras estrategias de Marketing de Guerrilla y los riesgos son menores; si el FlashMob falla, la inversión realizada comparativamente es menor.

Un aspecto importante a tener en cuenta es que la inversión en un FlashMob puede tener un porcentaje de retorno más alto que otras acciones de marketing.

Pero debemos establecer parametros de medición muy precisos para medir ese retorno, ya que recordemos que es un acto espontaneo en su ejecución, y con personas que no necesariamente estan comprometidas con nuestros objetivos de marketing.

Es una gran opción, pero hay mucho que aprender al respecto.

La Consultoría.

Escrito por Pablo Dorrego.
ESAG - Escuela de Alta Gerencia.
Uruguay


La Consultoría

La consultoría empresarial es un mercado que crece continuamente. Es un área que mueve billones de dólares anualmente, pero a medida que los consultores vamos tomando experiencia y empezando a conocer a otros colegas, nos damos cuenta de que muchos consultores competentes, saben, que sus colegas son incompetentes en sus actividades, ¿por qué?

Muchas veces sucedía que el director o gerente que necesitaba ayuda de un experto, era él, el que tenía que evaluar a ese profesional y su competencia antes de contratarlo.

En varias ocasiones un director o gerente que tiene problemas en su actividad, es muchas veces el menor calificado para valorar la competencia de ese profesional consultor.

Los consultores empresariales son los médicos del mundo de los negocios. Los llamamos para revitalizar negocios, resolver problemas, contar con experiencia para desarrollar un proyecto, mejorar nuestra productividad o eficiencia, etc.

Si deseamos tener un consultor que nos ayude realmente con nuestros objetivos, tenemos que descubrir nuestras necesidades reales y para contratarlo hay que tener varios puntos en cuenta antes de tomar una decisión.

Los consultores se los valora por su conocimiento, experiencia y actitudes, que pueden ser vitales para un objetivo. Se utilizan generalmente las filas académicas, profesionales o empresariales para reclutarlos o acudimos directamente a una consultora.

Pero hay que pensar y analizar muy bien a un consultor antes de una contratación.

Y podemos empezar con una pregunta:

¿Por qué esa persona se ofrece como consultor?

Y en muchos casos se aplica el refrán: ¨En el país de los ciegos el tuerto es rey¨.

Y en ese aspecto, que una persona sepa más que nosotros no es indicio de poder alcanzar nuestros propósitos. No importa si son técnicos, especialistas, licenciados, profesores, expertos, magisters o masters...

Los negocios requieren a personas con más cosas que su inteligencia, hay millones de genios fracasados, necesitamos gente que nos ayude con inteligencia, determinación, perseverancia y una actitud que no acepte el fracaso.

El mundo empresarial está lleno de conservadores, pero la mayoría de las personas que han hecho grandes fortunas han sido personas innovadoras (ej. Henry Ford, Bill Gates, Edisson, etc.), que han UTILIZADO su mente y que a veces han cuestionado lo que aprendieron, o intentaron de actuar proactivamente. Esas personas son las que necesitamos en nuestros proyectos, ayudándonos, aconsejándonos.

Russell decía: ¨Que aunque todos los expertos coincidan, pueden muy bien estar equivocados¨. En esos fallos, se han logrado las fortunas de muchos.

Como encontrarlos:

Muchos son jóvenes emprendedores, otros optan por la consultoría porque les gusta la libertad o el cambio, otros porque han tenido fracasos recientes y lo utilizan como escalón para despegar nuevamente (el éxito muchas veces está afirmado en iniciales fracasos), en promesas que salen en centros educativos. Pero los principales o más grandes, trabajan para ellos mismos, por eso hay que aprender a reconocer oportunidades y captarlos, contratarlos y/o retenerlos, antes de que luego sean el arma de nuestra competencia o el empresario que nos gane o haga desaparecer a futuro nuestra empresa.

28 de marzo de 2011

La competencia.

La Competencia

¿Quiénes son nuestros clientes? ¿Qué es lo que ellos quieren, específica y detalladamente en profundidad, de lo que nosotros vendemos u ofrecemos? ¿Qué es lo que ofrece nuestra competencia a estos mismos clientes? ¿Cómo se compara lo que nuestros competidores ofrecen con lo que ofrecemos nosotros? ¿Tenemos ventajas o desventajas comparativas con ellos? ¿Cuáles son, realísticamente, cada una de nuestras ventajas y desventajas, detalladamente y en profundidad? ¿Es viable y rentable concentrarnos solamente en aquellos productos y ofertas para los que incuestionablemente tenemos ventajas comparativas, únicas, apetecibles por ese grupo de clientes, e incluso casi imposible para ellos rechazarlas o dejarlas de lado? ¿Nos es o no viable y rentable transformar nuestras desventajas en notorias ventajas comparativas? ¡No basta con simplemente eliminar o neutralizar desventajas!

Las anteriores y muchas más preguntas del mismo tenor y derivadas o vinculadas a las mismas, tenemos que responderlas y resolverlas para desarrollarnos y mantenernos exitosamente en el mercado.

Si no encontramos la brecha rentable de nuestras ventajas comparativas frente a nuestra clientela actual, sí ó sí, tenemos que encontrarla o salirnos del ramo en el que estamos, antes que, a un costo mucho mayor, nos saquen a las fuerza dadas las circunstancias y el empuje de nuestra competencia.

Tampoco tiene sentido que, si estamos en un cierto posicionamiento favorable frente a la competencia inmediata, nos apresuremos desmedida o desproporcionadamente en mejorar nuestras ventajas comparativas mucho más allá de lo que al momento ofrecen nuestros competidores relevantes. Eso sí, tenemos que monitorear lo que ellos o los que vienen hacen o piensan hacer, para que no nos pase, que, sin darnos cuenta, quedemos a la zaga de ellos repentina e inadvertidamente. Todo lo que nos hace falta, es mantenernos por delante de ellos un número prudencial de pasos, y no necesariamente años luz por delante.

Vaya un cuento ilustrativo. Dos exploradores en la selva perciben que un león los persigue. Uno de ellos, el más apresurado, comienza a correr. El otro, primero se detiene y se prepara ajustándose los cordones de su calzado. El apresurado se asombra y lo increpa. El cuidadoso le responde entonces “sólo me basta correr más rápido que vos, ¡jamás voy a correr más rápido que el león!”

Lo mismo nos ocurre en la vida real. No tiene sentido competir contra el que jamás podremos ganar. Tenemos que adaptarnos a esa realidad, realizando a pleno las oportunidades que en ese reconocimiento seguramente existen. Vaya como otra ilustración, no tiene sentido para empresas pymes competir abiertamente contra empresas como las grandes de las telecomunicaciones y otros servicios públicos. Pero esas empresas pymes, si pueden aprovechar que hay muchos servicios que esas grandes empresas tienen que tercerizar, subcontratándolos para que los cumplan pequeñas empresas.

Hay servicios que al no prestarse a grandes economías de escala, no conviene a las grandes empresas realizarlas por su propia cuenta. A ellas, les conviene dedicar esos mismos esfuerzos, con un mayor retorno, a otras actividades de mayor envergadura. Pero, esas labores menores que esas grandes empresas dejan, son o pueden ser altamente rentables para empresas pequeñas, si las mismas desarrollan las ventajas comparativas requeridas para ofrecer esos servicios con una incuestionable calidad total.

Esta es nuestra consigna, “no ir más allá de nuestras posibilidades.” Concentrarnos “en lo que podemos hacer” con máxima e incuestionable excelencia, para un segmento de clientes suficientemente rentable, en cuyas mentes de consumidores estemos sólidamente posicionados, o en las que podamos posicionarnos más fácilmente que cualquier otro competidor actual o potencial en el mercado.

Por último, estas reflexiones no de una vez para siempre. Es esencial mantenerlas actualizadas, renovadas, reinventadas, y siempre vibrantes. Las situaciones cambian. Lo único permanente es el cambio. No podemos alejarnos de esta realidad. ¡Siempre tenemos que ser mejores que ayer! Caso contrario, siempre seremos mañana peores que hoy frente a los demás en la competencia.

En nuestra relación con nuestros competidores y nuestros clientes, estamos cada vez mejor o, inevitablemente, estamos cada vez peor. ¡No hay alternativas! Y, cada vez será ésto más cierto con la “aldea global” en la que la competencia y las comunicaciones globalizadas transforman aceleradamente a las ciudades y países en los que vivimos, por remotos que estemos de los centros más avanzados del mundo.