27 de diciembre de 2010

El líder como gestor de talento.



Por Jorge Soni| Director General de capacitación emogénica
México 

Al platicar con empresarios, gerentes o directores de diferentes organizaciones, un tema que recurrentemente viene a la mesa, es el contexto conductual de los colaboradores de sus organizaciones. Estas cuentan con excelente capital humano y con muchas habilidades y competencias duras, pero al enfrentar al ambiente laboral y la cotidianidad de sus empresas, estos, en muchas ocasiones, caen en patrones que no fomentan el crecimiento ni la productividad.
Nos dejamos seducir por la apatía, la envidia, las agendas ocultas.
A nivel psicológico todos poseemos un YO que nos define y nos manifiesta, pero así mismo contamos con un ELLO (nuestra parte instintiva y animal) que marca territorios y que fomenta un comportamiento en muchas ocasiones no adecuado, para el grado de civilidad que deberíamos ejercer en pleno siglo XXI.
Más no debemos olvidar que también contamos con un SUPER YO o visión ideal de nosotros mismos, es claro que el ser humano no es perfecto pero debemos generar conciencia de nuestra perfectibilidad, esto quiere decir que podemos mejorar.
Hoy por hoy un nuevo concepto en liderazgo supera cualquier expectativa, al transformar al líder en un gestor del talento profesional de sus colaboradores, es cierto que durante décadas se vinculo al líder con el poder, hoy por hoy se vincula al Líder con la responsabilidad.
Con la visión del Líder gestor, este requiere desarrollar su conciencia y capacidad de análisis para poder evaluar de forma integral a sus colaboradores, saber de qué material están hechos, identificar sus dimensiones.
La primera parada del desarrollo humano debe ser la de concientización de forma clara los comportamientos positivos y negativos de los colaboradores.
Es de gran importancia que estos se hagan conscientes de su bio programación es decir: Muchos de los comportamientos negativos que ejecutamos se desarrollan de forma inconsciente, por hábito.
Se está programado de forma pesimista, optimista, competitiva, de colaboración en un plano inconsciente.
Ejercemos consciencia de nuestro ser solo en una paridad del 2 al 4% el otro 96 al 98% corre de forma inconsciente y de Bio-programación que nos inclina a decidir por habito y no concebimos que contamos con la capacidad de optar o decidir de forma diferente.
Entramos al campo de las evasiones de tiempo, de la realidad y de la responsabilidad. Haciéndonos  caer  en la mentira y en la justificación de que “YO SOY ASI Y NO PUEDO CAMBIAR”  Si ese es el caso, entonces empecemos a buscar colaboradores que no tengan vicios conductuales.
Pero también contamos con la opción de gestionar un desarrollo propio y de nuestros equipos de trabajo. Si este es el camino que se decide optar se deberá reprogramar nuestro concepto de éxito y comprender la multidimensionalidad  del mismo.
Tendremos que revisar y cuestionar con efectividad los motivadores y niveles de expectativas personales y profesionales que ejercemos en las tareas organizacionales.
Así mismo debemos transparentar la comunicación interpersonal y aprender a auto regular las reacciones anímicas, ante la diversidad de opiniones y personalidades que conforman el ambiente laboral.
No podemos gestionar un cambio de la noche a la mañana pero deberá ser compromiso y ejercicio de disciplina, fijar las metas que el colaborador debe de modificar en tiempo y forma.
El trabajo deberá ser por conceptos de unidades o beats, repetición y reafirmación desde el consciente al inconsciente.
A veces olvidamos las capacidades que realmente tenemos y para modo de ejemplo quisiera comentarte el caso de Concepción Torres que el pasado 24 de Enero de este año  concluyo su doctorado en ciencias por parte de la UNAM la casa de estudios universitarios más importante en México. Tal vez esta nota no generaría mayor sorpresa si no fuera porque este logro lo obtuvo a sus 88 años de edad.
“El presidente del jurado, José Luis Cifuentes, destacó que Torres es un ejemplo de tesón, de una persona que ha luchado hasta llegar a su meta, sin importar que tiene 88 años, "Esos son los ejemplos que requerimos para los jóvenes".
"Lo principal es tener una meta", señaló la doctora Torres, quien está feliz de haber concluido sus estudios que comenzó hace más de sesenta años atrás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Siempre interesados en crecer, te pedimos que nos ayudes a hacer una mejor revista creando una conversación a través de tus comentarios y aportaciones.